La belleza del marido, de Ann Carson




Nada más por el título habría que buscar, tener, leer este libro. Y por el subtítulo, claro: “Un ensayo narrativo en 29 tangos”. ¡Carajo, qué poder! Yo lo compré hace un par de años sólo por eso (sí, ya sé, soy un snob, pero ¿quién se puede sustraer a la contundencia de un título como éste?) y al leerlo quedé aplanchado. Quise releer un par de tangos, refrescar aquí y allí algunos fragmentos para componer este comentario, pero comencé de nuevo por el primero y llegué sin parar hasta el último, de nuevo, y de nuevo llegó el hermoso abatimiento que sentí la primera vez, otra vez testigo en primera línea de este matrimonio que se desmigaja. ¡Qué poder!

A partir de líneas de Keats la esposa va confeccionando un testimonio de devoción y dolor. Devoción y dolor: “Leal a nada/ mi marido. Entonces, ¿por qué lo amé desde mi juventud hasta la madurez/ y la sentencia de divorcio llegó por correo?” (pp. 18-19). La esposa ha pensado cada palabra, cada línea, para crear asociaciones a partir de la consignación en la página de diálogos, imágenes, pensamientos, transcripciones de las cartas del marido, encuentros furtivos y persecuciones. Mira de lejos al marido en un bar con otra mujer: “Su seriedad la atormenta./ Las personas que pueden estar serias cuando están juntas es porque tienen algo profundo./ Hay una botella de agua mineral sobre la mesa/ y dos vasos./ ¡No necesitan bebidas alcohólicas!/ ¿Desde cuándo tiene él/ estos gustos puritanos?/ Un barco frío zarpa de algún lugar dentro de la esposa/ y pone rumbo al horizonte plano y gris,/ ni pájaro ni soplo a la vista” (pp. 184-185).

Hay que leer en una sola sentada La belleza del marido para sentir el poderoso impacto de su perfección. ¿O vería usted una película como Match Point en sesiones de 20 minutos? En esa lectura de corrido es cuando encuentran sentido las asociaciones tan absolutamente modernas de este libro: “Pasar entonces rápidamente/ de un punto al siguiente,/ por ejemplo de pezón a duro,/ de duro a cuarto de hotel…” (p. 143).

Es toda una experiencia de lectura donde el lector se conduele con la esposa: “en los ojos de ella/ se veían las cicatrices de tanto mirar y mirar cada piedra de cada una de las aceras de la ciudad” (p. 119) y a la vez comparte su regocijo, su devoción por el marido: “… este hombre era de “esas máquinas originales”/ que dotan a los artificios libidinales de una nueva transparencia” (p. 67). Sólo lectura, “es inútil interponer el análisis” (p. 83). En últimas, lo que intenta la esposa es “contar una historia sin contarla” (p. 235). Adelante.

Ann Carson, La belleza del marido, Barcelona, Lumen (edición bilingüe, traducción de Ana Becciu), 2003.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Sin lugar a dudas es un espacio que compartimos muchas mujeres de maridos... de maridos ex-maridos, de maridos bellos y de maridos olvidados.
r12 ha dicho que…
Como andaba sometido a algunas reparaciones, sòlo hace poco pude visitar este blog. Brindo por los que escriben comentarios con la camisa desabotonada, por el veneno transparente, por los que lo antojan a uno de autores y alborotan las ganas de no volver a trabajar. ¡Salud¡¡Ponganme otro tango y llévense al marido¡
r12
Belladonna Wild ha dicho que…
dan ganas de leerlo.
m ha dicho que…
que bueno leer como se desmigajan los matrimonios de los demas. quiero leer ese libro, tambien!!! la desgracia de leer, es que uno sabe que nunca va a terminar de leer todo lo que le gustaría leerse.
Mara Pastor ha dicho que…
este libro de carson es muy bueno, aunque a mí el que más me ha gustado es "autobiography of red" no sé si está traducido pero mi edición es de Vintage. saludos,
Camilo Jiménez ha dicho que…
Con el entusiasmo desatado después de la primera lectura busqué otras obras de Carson, y no encontré ninguna (al menos traducida y conseguible en Colombia). Gracias por la recomendación, Mara, voy a buscar la "Autobiography of Red".
Buy viagra ha dicho que…
Me llamó mucho la atención del título del blog, en eso me puse a leer y me di cuenta que se trataba de un libro "La belleza del Marido" un título llamativo, y con el breve relato de lo que trata el libro ya me llene de curiosidad, deseo leerlo pronto.