Guías literarias de Bogotá, Cartagena y Medellín




A comienzos de este 2007 la editorial Aguilar publicó las guías literarias de Bogotá, Cartagena y Medellín, tres libros que no tienen precedentes en el país y cuya aparición hay que destacar y celebrar.

Con el formato clásico de las guías turísticas, alargado, portátil, consultable, estas guías literarias recogen atmósferas, recorridos, personajes y episodios de estas tres ciudades, narrados por escritores de todas las épocas, en todos los géneros: historia, poesía, crónica y narrativa, entre otros. Por ejemplo, la de Bogotá incluye fragmentos de escritores en ejercicio como William Ospina, Santiago Gamboa y Ricardo Silva, así como textos históricos de Lucas Caballero Calderón, Luis Vidales, León de Greiff y Rafael Pombo. En la dedicada a Cartagena encuentra uno fragmentos de Gabriel García Márquez, Alberto Salcedo Ramos y Héctor Rojas Herazo, al lado de retazos de la historia de la ciudad escritos en el pasado por Mariano Picón Salas, fray Pedro Simón y Rubén Darío.

Cada fragmento recopilado se acompaña de un mapa que ubica la zona a que hace referencia el fragmento, así como de un comentario sobre la zona en la actualidad, propuestas de recorrido y detalles llamativos, para que el caminante aderece su paseo. Asimismo encontramos fotografías, postales, dibujos y caricaturas. Hay que destacar el fino trabajo en la escogencia del material gráfico y de los textos, que nos dan una visión amplia, abarcadora de estas tres ciudades y sus múltiples apariciones en las letras, a través de escritores, historiadores, periodistas y poetas que las recorrieron en algún momento de sus vidas.

Cada una viene acompañada de una introducción escrita por un autor relacionado estrechamente con la ciudad, titulada “Recorrido personal”: la de Bogotá, publicada con el apoyo de la Alcaldía Mayor y de Bogotá Capital Mundial del Libro, incluye el recorrido personal de Antonio Caballero, que inmortalizó a la capital colombiana en su novela Sin remedio. La de Cartagena arranca con el recorrido de Germán Espinosa, quien en obras como La tejedora de coronas y Noticias de un convento frente al mar ha querido volver a contar la historia de la Heroica. Héctor Abad Faciolince escribe su visión de Medellín, ciudad que ha servido de atmósfera y marco a todas sus novelas y a su último libro de memorias, El olvido que seremos.

En estas guías literarias de Bogotá, Cartagena y Medellín publicadas por Aguilar están estas tres ciudades completicas, sus escritores y sus lugares de referencia literaria, presentados de manera impecable. Vale la pena consultarlas, leerlas y usarlas para recorrer estas ciudades colombianas. Vale la pena hojearlas y leer lo que se ha escrito de ellas.

Comentarios

Mauricio ha dicho que…
sigo diciendo que lo que mas me gusta de su blog es que usted rescata mucho esos libros de los cuales uno en condiciones normales se enteraria. Muy buena labor esa ;)
malvisto ha dicho que…
Espero que las guías traigan fotos agradables al ojo de sus autores.
Una vez me pasó que casi me desmayo al verle la cara a Herazo: nunca pude leer Celia se Pudre después de eso. Y no soy el único. Nunca me ha quedo claro quién pudrió a quién.
abrazos
Sinar Alvarado ha dicho que…
por acá me ofrezco desde ya, para el día en que se vuelvan internacionales y hagan la de maracaibo.

saludos.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Je je. Malvisto, pocas fotos traen estas guías de quienes escriben: eso sí, están llenas de imágenes de todas las épocas sobre las ciudades, las zonas, los personajes... Ahí se pueden ver caricaturas, mapas, primeras hojas de diarios y libros, retratos, frontispicios, paisajes. El material gráfico de las guías es un gusto, de verdad, así como los fragmentos de textos que se incluyen. Son para usar (recorrer las ciudades) y leer.
flaca y malvada ha dicho que…
Ve, Mono, ¿y en la de Medellín no sale la casa de las viejitas jíbaras de San Joaquín?
FRANCO ha dicho que…
Ay, qué pesar de mi tierrita, la bella y aburrida Manizales, a la que primero se le acaba todo el café de sus fincas antes de tener una guía literaria.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Flaca: la casa de las viejitas que vendían drogas no quedaba en San Joaquín sino en Fátima. Y no, no sale. Habría que retomar el proyecto de Mauricio Maya de hacer una guía drogota de las ciudades colombianas...

Franco: bien lo has dicho, "bella y aburrida". Pero podría hacerse una del eje cafetero, aunque creo que la mayoría de manizalitas, tan ombliguistas, se negarían.
Lástima que no nos conocimos en el taller del señor Talese. La próxima será. Abrazo.
FRANCO ha dicho que…
Con respecto a Manizales, yo diría, parafraseando al ilustre candidato a la alcaldía y orgulloso colega Vinasco Ch: "no me diga más", mi estimado Camilo. Pero vea que no todo es caballos: ahí en la avenida, oculta en un viejo edificio, hay una librería lo más de pintoresca que se llama Libélula. Si me regala un correo electrónico, le hago llegar un boletín que saca mensualmente y tiene cosas buenas, pa' qué. Y sí, lástima no habernos visto en Talese; yo estuve echándole ojo pero es que sólo conozco a Hoyos y Jursich y eso que, como dirían en mi tierrita, "de vistas nomás". Queda pendiente pa' la próxima...
flaca y malvada ha dicho que…
A mí me habría gustado más que las viejitas fueran de Sanjuaquín. El crimen en Fátima no tiene tanta gracia. Fátima viene siendo Barrio Antioquia Heights.

Franco: cuando lo veas, te vas a dar cuenta: Camilo contrasta un montón al lado de Jursich y Hoyos.
Por fortuna, tanto malgasto de papel es cada vez más un embeleco del pasado y menos una realidad tangencial del presente.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Amigo Empeliculado, lo primero que hace uno es mirar el perfil de los recién llegados, y entrar a su página. En su perfil hay un montón de entradas, pero todas para invitados. Lástima.
flaca y malvada ha dicho que…
¡Que empiecen a cobrar cover en este blog, ala!