Fusilado: Antonio Vélez



La increíble historia de la máquina de escribir

Porque si la historia no fuera tan enloquecedoramente retorcida no estaríamos aquí para gozar de ella.
Stephen Jay Gould
Cualquier humano que posea una pizca de curiosidad y que haya puesto alguna vez sus manos en una máquina de escribir o en un computador debe de haberse preguntado por la razón oculta de esa extraña distribución de las letras sobre el teclado, lo más alejado de un correcto diseño ergonómico. El hecho de no aparecer en orden alfabético, el más apropiado si de encontrarlas con rapidez se trata, puede llevarnos a pensar que ese desorden artificial debió de ser la consecuencia de un estudio profundo sobre estadísticas de frecuencias de aparición de las distintas letras y sus combinaciones, con miras a facilitar la escritura.

Cuando se encuentran dificultades al escribir, como la sobrecarga del meñique izquierdo, el frecuente desplazamiento de las manos por las cuatro filas del teclado o la injustificada ociosidad del vigoroso dedo central derecho, encargado de la letra k, uno piensa que tal vez el teclado fue concebido específicamente para optimizar la escritura en su idioma nativo, el inglés. Pero la verdad es muy distinta, y sorprendente: el teclado actual fue diseñado por ensayo y error, buscando que la escritura del inglés resultase lo más lenta posible.
La curiosa historia


Después de múltiples intentos fallidos por parte de inventores y constructores de instrumentos mecánicos, la firma Remington & Sons construyó en 1874 la primera máquina de escribir verdaderamente funcional, utilizando para ello un diseño concebido por el ingeniero norteamericano Christopher L. Sholes. En el modelo primitivo, todas las letras eran mayúsculas y cada tecla iba montada en uno de los extremos de un balancín, con el tipo de impresión situado en el opuesto. Al pulsar una tecla, el otro extremo de la palanca subía y el tipo golpeaba el rodillo portador del papel por su parte inferior (el mecanógrafo no podía ver el texto que acababa de escribir). El regreso del balancín a su posición original se producía de forma muy lenta, por simple gravedad. A causa de este defectuoso diseño, si alguien intentaba escribir con mediana rapidez, los balancines no alcanzaban a regresar a tiempo a su posición de reposo, se enredaban entre sí y bloqueaban la máquina. Obsérvese que algo de esto ocurre todavía en las máquinas de diseño mecánico, cada vez que se pulsan dos o más teclas en forma simultánea, o cuando se escribe con rapidez. En ocasiones, también, cuando la máquina cae en las garras de un niño.

Enfrentado a semejante problema mecánico, el ingeniero Sholes, que pudo utilizar resortes que hiciesen regresar de inmediato los balancines a su posición de reposo, recurrió más bien a la idea, de corto vuelo imaginativo pero de largo futuro, de distribuir las letras sobre el teclado de tal forma que el ritmo de escritura resultase lento. Increíble puede parecernos, pero es cierto. De tan sádica manera resolvió, en parte y quizá para siempre, el problema de embotellamiento frecuente de los tipos.

Sholes partió de la distribución más natural, esto es, repartió las letras sobre el teclado en orden alfabético (en la línea central aparecen las letras f g h j k l, vestigios silenciosos del orden primitivo), luego ensayó algunos cambios hasta lograr su retorcido propósito. Dicen que en el último minuto agregó la r a la fila principal, con la intención de que durante sus demostraciones, los vendedores pudiesen escribir la palabra typewriter sin salirse de esa fila.

Se explica tan absurdo diseño si recordamos que en esa época el tiempo no era oro y que, además, poco importaba gastarse una hora más tecleando una carta, si el correo se movía sin afanes, al ritmo lento de carreteras y barcos de vapor. Por tanto, la preocupación principal del inventor debió ser la de construir una máquina que simplemente escribiese, sin importar cómo ni a qué velocidad. Puede pensarse también que Sholes no hubiese considerado la posibilidad de accionar el teclado con todos los dedos. Es claro que para aquellos que sólo utilizan uno o dos dedos de cada mano, después de unas pocas horas de práctica cualquier distribución de las letras es aceptable. Grande sería la sorpresa del ingeniero Sholes si despertara ahora y se enterara de que, a pesar de su fatal diseño, algunas personas han podido superar la increíble barrera de las 150 palabras por minuto. Y más grande aún si supiera que ha conseguido mantenernos como usuarios cautivos de su atravesada idea por más de un siglo.


Crítica al teclado convencional


A continuación se ilustra el conocido teclado convencional. Salvo ligeras modificaciones, fue el ideado originalmente por Sholes (se ha suprimido, a propósito, la línea superior, portadora de los números y otros caracteres especiales).

q w e r t y u i o p ´
a s d f g h j k l ñ
z x c v b n m , . ; :

Con el fin de verificar lo defectuoso que resulta el teclado convencional (ha sido apodado qwerty, en honor a las seis letras de la fila superior) cuando de escribir textos en español se trata, el autor de este ensayo preparó una muestra tomada de fuentes variadas (casi tres millones de caracteres). Con este material a mano y un programa de computador que permitía simular la escritura del texto, se obtuvo el siguiente resultado confirmador: la fila inferior, zxcvbnm…, se utilizó el 16% del tiempo de escritura; la central, asdfgh…, el 27%; y la superior, qwerty…, el 41%. El 16% restante correspondió al espaciador o barra encargada del espacio en blanco. Lo anterior significa que las manos, que en posición de reposo descansan sobre la fila central, durante la escritura se mantienen virtualmente —el 41% del tiempo—, y en forma por demás incómoda, flotando sobre la superior.

Pero aquí no terminan los sufrimientos. Las cargas de trabajo asignadas a cada uno de los dedos y a cada una de las manos no se apiadan en absoluto de sus destrezas innatas. Es así como, mientras el habil y vigoroso dedo central de la mano derecha está ocupado sólo el 7% del tiempo, el meñique izquierdo lo hace cerca del 10%, sin contar las veces que acciona la tecla para escribir las mayúsculas. La mano derecha permanece activa el 45% del tiempo, mientras que la izquierda, la más débil en la mayoría de las personas, lo hace el 55%. En la tabla que se presenta a continuación puede observarse el desempeño promedio del teclado actual al escribir textos en idioma español.

Desempeño de qwerty en español

Mano izquierda

Meñique 10,1

Anular 6,5

Medio 18,2


Índice 12,0


Pulgar 8,2


Total: 55,0





Mano derecha

Meñique 4,0

Anular 12,5

Medio 7,0

Índice 12,8

Pulgar 8,2

Total: 44,5


A los problemas anteriores debe sumarse el frecuente desplazamiento de un mismo dedo entre filas vecinas, y las secuencias de caracteres situados en diferentes filas, pero que deben ser escritos en forma consecutiva y acrobática por el mismo dedo. Inténtese, por ejemplo, escribir la palabra ceded, y de inmediato se comprenderá lo que esto significa. La consecuencia final de la falta de concertación en las labores y de la injusticia con las manos del usuario es una cuota de fatiga innecesaria, una reducción notable de la productividad y un aumento molesto y más alto de lo necesario en el número de errores cometidos.



La triste historia de Dvorak



El primero en interesarse con seriedad en los problemas del teclado fue el profesor de educación de la universidad de Seattle August Dvorak (emparentado en forma directa con el prestigioso compositor musical Antonin Dvorak). En 1932, luego de una exhaustiva investigación, que en esta ocasión incluyó un estudio de la frecuencia de aparición de las diferentes letras en el idioma inglés, el profesor Dvorak diseñó y patentó un nuevo teclado, conocido con la sigla DSK (Dvorak Simplified Keyboard), cuya distribución se presenta a continuación.

? , . p y f g c r l /
a o e u i d h t n s
‘ q j k x b m w v z

Al quedar todas las vocales al mando de la mano izquierda, y las cinco consonantes de mayor utilización en inglés a cargo de la derecha, la escritura se vuelve rítmica y descansada, ya que, con frecuencia relativamente alta, a una vocal sigue una consonante, y viceversa (dicha alternancia vocal consonante se repite con mayor frecuencia en español que en inglés). En esta situación ideal, mientras un dedo pisa una tecla, otro, en la mano opuesta y en forma independiente, se prepara para teclear la letra siguiente.

Según apreciaciones del profesor Dvorak, su teclado permitía un incremento en la velocidad de escritura, respecto al convencional, de entre un 30 y un 50%, y una tasa de errores muy cercana a la mitad. Jared Diamond, en un ensayo para la revista Discover, calcula que con el teclado qwerty un mecanógrafo en un día de trabajo intenso puede recorrer con sus dedos el equivalente a 3,2 kilómetros; con el teclado de Dvorak, en cambio, la distancia se reduce a 1,6 kilómetros. No sobra añadir que la marca mundial de velocidad mecanográfica, que estaba en 150 palabras por minuto con el teclado convencional, fue superada por uno de los discípulos de Dvorak: logró escribir este superdotado la casi milagrosa cifra de 185 palabras en sólo un minuto.

En 1933, el profesor Dvorak entrenó a un grupo de estudiantes en el manejo de su teclado y lo presentó al ICSC (International Commercial Schools Contest), concurso de habilidad secretarial que se realizaba todos los años en Estados Unidos, y una de cuyas pruebas centrales era la de velocidad de escritura mecanográfica. Los alumnos de Dvorak, aunque sólo llevaban unos cuantos meses de entrenamiento, acapararon los primeros lugares. Y así continuaron su fiesta, año tras año, hasta 1941, cuando se suspendió el concurso a causa de la Segunda Guerra Mundial. Se cuenta que en 1937 el comité organizador del concurso rechazó a los mecanógrafos de Dvorak, alegando que la competencia con los del teclado convencional no era justa. Ante esto, el profesor Dvorak pidió que se reconsiderara el caso, pues uno de los objetivos del concurso era, justamente, promover el incremento de la velocidad de escritura. Ante un argumento tan convincente, sus alumnos tuvieron que ser admitidos de nuevo.

Después de repetidos fracasos en el intento de interesar a los fabricantes de máquinas de escribir en su nuevo teclado, la suerte pareció al fin sonreírle al profesor Dvorak. En 1944, la marina de Estados Unidos reunión en forma experimental a un grupo de mecanógrafos. A la mitad de ellos los entrenó en el DSK; a los otros, en el convencional. Luego de dos meses y medio de prácticas se les midió el aumento de productividad. El grupo convencional mejoró en un 28%, mientras que el grupo DSK, obligado a olvidar lo que sabía y a dominar en forma acelerada el nuevo teclado, aumentó su productividad en un 74%. Fue tal el entusiasmo despertado entre los altos mandos de la marina norteamericana que de inmediato elaboraron un pedido de 2.000 máquinas dotadas del ergonómico teclado. La mala suerte, sin embargo, seguía esperando al profesor Dvorak: la autorización se enredó en la densa maraña burocrática del ejército y a esto se sumó el comienzo [sic] de la Segunda Guerra Mundial. Al final, el pedido quedó sepultado para siempre entre las entrañas de un voluminoso legajo.

Terminada la guerra, se convocó un nuevo concurso secretarial, pero el equipo DSK no pudo presentarse, dado que el doctor Dvorak, su entrenador, aún se hallaba prestando servicio militar. Y no hubo más oportunidades para demostrarle al mundo las bondades del nuevo teclado: el concurso se suspendió de manera definitiva, pues los organizadores juzgaron que ya no tenía ningún objetivo importante.

Al fin, los años y las amarguras de los fracasos terminaron por desalentar la tenacidad del profesor Dvorak. Y con esto terminó, no sabemos si para siempre, una historia triste que nos prueba, una vez más, que la cultura humana es un producto debido en buena parte a circunstancias muy particulares, o al simple azar, y no, como podrían creer algunos, a una elaboración lógica y racional. Nos prueba, además, lo conservador que es el espíritu humano.



Una propuesta de teclado para el español



Las deficiencias ya señaladas sirvieron de motivo para iniciar una investigación encaminada a la búsqueda de un teclado que fuese más amable con los mecanógrafos del idioma español. Merced a la enorme velocidad de los computadores digitales, es posible simular, en minutos, la escritura de un texto de extensión apreciable y con cualquier teclado que se quiera imaginar. La disponibilidad de esta potente herramienta permitió, en unas pocas horas de cómputo, probar infinidad de teclados y llegar a mucho menos de la centésima parte del tiempo invertido por el profesor Dvorak para descubrir la suya.

La primera parte de la investigación arrojó como resultado un conjunto o familia de teclados muy emparentados entre sí (con múltiples lugares comunes y características similares), todos ellos eficientes y superiores en muchos aspectos, tanto al convencional como al DSK. Durante la última parte de la investigación se hicieron ajustes pequeños a los miembros más promisorios de la familia obtenida, para lo cual se utilizaron criterios de optimización más refinados, hasta llegar a la solución que se presenta a continuación, acompañada de la tabla que describe su comportamiento. La ordenación de las teclas numéricas no formó parte del estudio, por considerar que es poco lo que puede obtenerse cuando se modifica el orden natural ascendente utilizado en las máquinas de escribir.

Teclado propuesto y su desempeño en español

c t m g b p h j ñ x
r n s l d u i e a o ‘
k , . q z v y f w ; :

Mano izquierda



Meñique 8,8

Anular 10,4

Medio 10,0

Índice 10,9

Pulgar 8,2

Total 47,8



Mano derecha


Meñique 9,1

Anular 9,3

Medio 12,0

Índice 13,0

Pulgar 8,2

Total 51,5



De las cifras presentadas en la tabla anterior se deduce que la mano derecha realiza cerca del 52% del trabajo, y la izquierda el 48% restante. Los cuatro puntos de diferencia en contra de la mano derecha son deseables, para corresponder a la mayor fuerza y habilidad de ésta en los diestros, mayoría absoluta en todas las poblaciones. De paso, recordemos que el mundo ha sido diseñado para ellos: tijeras, sillas escolares, guantes de béisbol, automóviles (no ingleses), herramientas especializadas, y algunos instrumentos musicales son asimétricos, con un diseño orientado al usuario diestro.

En la tabla anterior se observa que el 63% del texto se escribe con las teclas de la fila central, el 15% con las de la fila superior, y apenas el 5%, lo mínimo posible, con la inferior. El 16% restante corresponde al espacio en blanco, trabajo que se reparte por igual entre los dos pulgares. Compárense estas cifras con las del teclado convencional: 27% para la fila central, 41% para la superior y 16% para la inferior.

Ahora bien, dado que el espacio en blanco se presenta el 16% de las veces y la barra espaciadora se acciona con cualquiera de los pulgares, sin necesidad de mover el resto de la mano, el teclado propuesto permite escribir el 79% del texto (63+16) sin desplazar las manos de la línea de base o de reposo, lo que constituye su mayor virtud (fue esta característica, de alta concentración de escritura en una sola fila el principal criterio de optimización utilizado).

Hay, asimismo, otras ventajas adicionales y no menos importantes. Cada vez que dos caracteres consecutivos deben ser tecleados por la misma mano, el ritmo de escritura se descompone, la fatiga aumenta y la velocidad se reduce. Con el teclado convencional, el 48% del tiempo deben escribirse con la misma mano y en forma consecutiva, dos caracteres (esta información no se presenta en las tablas de resultados). Con el nuevo teclado, en cambio, esta indeseable arritmia se reduce al 35%. Y peor todavía es tener que accionar dos o más teclas de manera consecutiva con el mismo dedo: en el teclado convencional, el 7,4% del texto exige la acción repetida del mismo dedo, contra el 4,3% en el propuesto. En el convencional, el 0,6% del texto debe ser escrito usando el mismo dedo tres veces consecutivas, contra el 0,3%, justo la mitad, con el nuevo teclado.

Los datos numéricos presentados permiten conjeturar que la adopción de un teclado como el propuesto traería enormes ventajas en cuanto a facilidad de operación, rapidez en el aprendizaje y ejecución y disminución de la fatiga. Esto se traduciría, a su vez, en una apreciable disminución en el número de errores y en un aumento adicional de la productividad. Cuántas veces un solo error ha echado a perder toda una página (esto va siendo cosa del pasado, pues no ocurre en las máquinas electrónicas ni en los computadores).


¿Hay futuro para un nuevo teclado?


¿Estaremos condenados a purgar hasta el fin de los tiempos el pecado original de Sholes? Si juzgamos las cosas por lo ocurrido a Dvorak, por la historia larga y sin esperanzas del esperanto y por las muestras de resistencia al cambio que a diario damos los humanos, no tenemos razón para mostrarnos optimistas.

A las indudables ventajas del teclado propuesto se oponen los enormes inconvenientes que se derivarían del cambio. ¿Qué hacer con los millones de máquinas de teclado convencional? Para desgracia del cambio propuesto, las máquinas de escribir mecánicas, justamente las más difíciles de transformar, se caracterizan por su desconsoladora longevidad (en las oficinas públicas se ven en uso máquinas octogenarias que aún disfrutan de excelente salud, auténticas piezas de museo que se resisten a dejarse jubilar). Y ¿qué hacer con los millones de teclados de computador y con las no menos numerosas personas bien adiestradas en el manejo del teclado convencional? Es el mismo problema económico y social vivido en aquellos países que se han aventurado a cambiar su sistema de pesas y medidas. Habría que superar un incómodo periodo de transición y ajuste. En la hipótesis de un cambio de teclado, los mecanógrafos, los usuarios de computador y los digitadores de oficio se verían, por incompetencia, obligados a renunciar a sus cargos, o tendrían que volver a aprender su oficio.

Todas estas observaciones nos conducen, con cierto desaliento, a pensar que un cambio masivo de teclado no está próximo, y podría no ser conveniente que ocurriera a corto plazo. Sin embargo, la nueva tecnología utilizada en la construcción de teclados para máquinas de escribir eléctricas y computadores de todo tamaño nos abre una puerta de esperanza. En estos equipos, las teclas sólo son interruptores eléctricos que activan mecanismos de impresión. Basta, entonces, cambiar los circuitos impresos internos, o “tarjetas”, de fácil y económica construcción, para obtener un teclado a voluntad. Podemos, también, imaginarnos un mundo futuro en el que los fabricantes suministren los teclados sobre pedido, con diseño determinado por el mismo cliente.

Si el mundo no cambia, al menos podremos cambiar nosotros. Consideremos que el futuro que nos espera estará abarrotado de teclados, como consecuencia de la impresionante explosión de los computadores personales. En estos equipos, por fortuna, los teclados son muy baratos, y, además, puede modificarse el orden de los caracteres por medio de programas sencillos. ¿Quién será, entonces, el atrevido que osará tirar la primera piedra?


Lo fusilamos de: Antonio Vélez, De pi a pa. Ensayos a contracorriente, Toledo, Lengua de Trapo, 2002, pp. 131-141.

Comentarios

yacasinosoynadie ha dicho que…
No se si ya se lo habia dicho pero su blog me fasina, me parece del carajo.... pero camilo: que fusilado mas aburrido... de golpe no es mi estilo... en todo caso esta aburridisima, parese un objeto volador no indentificado dentro del fasinante mundo de este blog
Lucaz ha dicho que…
A mi me resolvió un interrogante de años y si..se alarga un tanto. Yacasi..etc etc, si se quiere adentrar en el "proceloso mar de la literatura" le sugiero respetuosamente que deje de pensar tanto en la primera del singular. Saludos
Anónimo ha dicho que…
Yacasinosoynadie me parese un personaje fasinante
Anónimo ha dicho que…
Tanto yacasinosoynadie como su "admirador(a)" tienen una ortografía que luse y pareze faxinante...H
Anónimo ha dicho que…
A mí, en cambio, yacasinosoynadie me parece un personaje aburridisima, parese un objeto volador dentro de este fasinante blog

Anónimo 2
Anónimo ha dicho que…
Otra vez franqueando el terreno de la cr�tica literaria para pasar a la personal? Ya me estoy temiendo que por falta de carnet de admisi�n me vayan a saltar todos encima uno de estos d�as!...En fin, volviendo al "supuesto" tema del blog: los que tengan acceso a "The Road" de Cormac McCarthy, se los recomiendo. Duro y l�rico a la vez. Es un viaje sin arrepentimientos....A
Camilo Jiménez ha dicho que…
El artículo me pareció interesante para resolver esa duda y sí, se pone un poco largo. Pero la idea es fusilar textos completos que puedan caminar solitos, por eso lo dejé tal cual. La propuesta sobra, pero está muy bien escrita, eso sí pa qué.

Amigo ...A: no hay que tener carné de socio para este club de conversación, hay que tener, sí, un pelín de humor. Bueno, y parece que buena ortografía, porque se la montaron al casinoesnadie... No deja de ser un chistecito, hombre. Bienvenido siempre por acá.
Anónimo ha dicho que…
Humor tengo hombre...no creas. Sólo que el humor así tan fácil o monotemático (leáse blogs enteros transformados en willimanía) me cansa, te lo confieso...De todas maneras, por acá sigo. Todavía sin poder creer que haya prosas así de apabullantes como la de McCarthy. La repetición corre ahora de mi cuenta, pero ando en shock. Creo que "The Road" debería ser "Cien años de soledad" a la americana....A
Anónimo ha dicho que…
¡A... No tiene humor! ¡La, la, lalá!
Anónimo ha dicho que…
Que yo sí tengo humor hombre. Un ejemplo: había un enano tan gordo tan gordo que le decían el gordo...A
m ha dicho que…
esto es cada vez mas charro!! y si ya casi... que ortogafía tan horrorosa, páselo por word primero para que le corrija!!
Anónimo ha dicho que…
A ver todos juntos al unísono: /TUTAÍNA, TUTURAMÁ, TUTURAMÁ, TUTAÍNA TUTURAÍMA / LOS PASTORES DE BELÉN / VIENEN A ADORAR AL NIÑO / LA VIRGEN Y SAN JOSÉ LOS RECIBEN CON CARIÑO /
...niño Camilo; cójase de la mano con el niño soba-chaquetas, pero no lo vaya a dejar que le toque los cojones tampoco...
Lucaz ha dicho que…
!!HALLELUIA!!! Tal y como el administrador del blog lo pidió: Habemus otro Empeliculado!!! solo que este no es musculoso si no más bien pastoso y la auto-exaltación de Willy aqui se transmuta en auto-deprecación. Que otra sorpresa nos tienes salvo tu manifiesto deseo -por interpuesta persona- de "tocarle los cojones" al Sr. Administrador??????
Anónimo ha dicho que…
Eso sí no pues, ¡las güevas!, yo acepto que acá se diga lo que sea, pero que si se va a escribir "Tutaina" que se le ponga la acentuación correcta: ¡"Tutaína" no es nada, cabronazo!

El niño sobachaquetas
Anónimo ha dicho que…
"...gente sin alma que pierde la calma con la Tutaína".

Joaquín Sabina.
Anónimo ha dicho que…
Ve, Camilo, a propósito de La carretera, estaba por preguntarte algo. ¿Qué tan desleal puede ser una traducción con el texto original?, ¿existen, definitivamente, incompatibilidades entre el inglés y el español? Comentaba con Burgos al respecto y le decía, que algunas frases de la novela, me han dejado viendo un chispero. Fusilo dos:
1. Un solitario copo grisáceo que cayera de un tamiz. Lo atrapó en la palma de su mano y lo vio expirar como la postrera hostia de la cristiandad.
2. En las noches contadas por millares soñar los sueños de la imaginación de un niño, mundos ricos o temibles según se presentaran pero nunca el que iba a ser.
Es extraño lo que produce esta novela en el lector. Es como un efecto magnético del cual es imposible librarse; pequeños corrientazos producidos por unas imágenes perturbadoras y putamente apocalípticas.

Saludos,
Andrés.
P.D: Beefeater Crown Jewel 2008. Que así sea.
Anónimo ha dicho que…
Shit happens.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Las traducciones son más bien versiones, y hay gente que las hace mejor que otras. Shit happens, como bien dice el comentario anterior.

No sé por qué pienso que el que trascribió el villancico, con mala acentuación además, es el mismo empeliculado, que quiso pasar esta vez de anónimo pero su estilo (o su complejo o frustración) lo delató.
Anónimo ha dicho que…
"La carretera"! Esa es la versión oficial del título en español de "The road"? Desde ahí te vas dando cuenta como es de cierta la expresión "Lost in traslation". No se me habría ocurrido ese título como la traducción de este libro (suena muy vacacional para su crudeza). Con lo de las traducciones siempre hay que ser desconfiado. No en vano se dice que un traductor es más bien un re-escritor, un intérprete. Uno malo puede arruinar un texto que en su idioma original es excelente.

Por los apartes que citas, por ejemplo, te digo que el ritmo de la prosa no se asemeja al de su versión en inglés. Le falta la presición. La sensación de premura, de desolación. La falta de esperanza. Es todo tan pálido en el original, descolorido que da miedo. Bueno, no sé si me explico. Pero la idea es que una traducción es siempre, a mi modo de ver, una re-escritura. Nunca es fiel. La fidelidad es una utopia....A
Anónimo ha dicho que…
"translation", perdon...A
Lucaz ha dicho que…
Sres A, Andrés y Burgos, la historia de McCarthy es muy peculiar, según el no había leido un solo libro hasta los 20 años...estoy que rompo una vez más mi muy desflorada y "ordenada" lista de lecturas por husmear algo de este señor. Gracias por los aperitivos, surtieron efecto.
Anónimo ha dicho que…
Lucaz, yo tampoco había leído nada de McCarthy. De hecho, sólo llevo 60 páginas de La carretera. Sin embargo, con él, me ocurrió lo mismo que me ocurre con la ginebrita; que uno siempre quiere la otra, y otrica más. La imagen de la novela, viejo Lucaz, es esta: un padre y su hijo arrastran un carrito de supermercado a través de unos parajes desoladores; todo está cubierto de una espesa ceniza, el fuego lo ha arrasado todo, y ellos marchando hacia el sur, en silencio. Como Tom Joad en Las uvas de la ira. Pero no buscan los viñedos de Napa, buscan los rayos del sol.

Andrés.
Lucaz ha dicho que…
Osea que el McCarthy dio un salto en el tiempo de casi dos siglos, por lo que había leido en la contrasolapa de sus libros casi todas sus historias transcurren en la segunda mitad del siglo 19 gringo, ahora ese paisaje post-holocausto nuclear que pinta La Carretera da buena cuenta de ese salto. En la BLAA hay varios de sus títulos, no creo que esté ese que es el último...veremos cual saco. Gracias again.
Anónimo ha dicho que…
Otro aspecto que resalta en esta obra de McCarthy es la magia de la insinuación. No hay peor pesadilla que la de la propia imaginación, no?...A
borrasca ha dicho que…
Hola Camilo:
Por casualidad encontré tu blog y aunque poco he leído, (por ir a las carreras) me encantó.
Te enlazo a mi blog para no perderte, pues con las visitas que a ratos me hace el primo alemán... Nunca se sabe!!!

Besos turbulentos
William Zapata M. ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucaz ha dicho que…
Hay Willy, desastre como poeta, desaste como blogger y ahora desastre como analista...entiéndelo muchacho: aquí hay mucho pulso firme, errado quizás, pero firme...en cambio tu muy babosa hiper locuacidad busca infructuosamente ocultar tu inseguridad. Lee a Borges muchacho...te delataste again. ¿Si notas el cansancio y el aburrimiento de esta nota?
Anónimo ha dicho que…
William, un consejo ergonómico. Si te sigues sentando torcido, como en la foto, sacarás una joroba monstruosa. Y ojo, porque según leo, tú quisieras ser todo un víctor Hugo, no un Quasimodo.

ND.
FRANCO ha dicho que…
Ahora que está de moda por la película, me puse a buscar reseñas sobre El amor en los tiempos del cólera y encontré ésta, del libro, escrita por la pluma magnánima de under-güilly. Para que vean ustedes, señores, que García Márquez es un escritor pusilánime al lado del autor de 37 meses como blogger. Dice güilly: "Llevo hasta la fecha más de doscientas páginas y no me siento con entusiasmo para seguir. Gabo se me hace, hoy en día, un escritor muy predecible. Uno de esos escasos casos donde la literatura envejece; su tratamiento del lenguaje está lleno de trucos y su planteamiento argumental es inverosimil. Hay algo demasiado afectado, prefab, forzado si se quiere, en esta historia de amor que supuestamente dura toda una vida".

Bendito sea el señor.
Anónimo ha dicho que…
MODUS OPERANDI DE WILLY

Con razón se auto-proclama empeliculado, así opera: lee por allí cualquier "categorema", por ejemplo exhibicionismo verbal, planteamiento argumental o lo que sea; se la aplica a lo que "lee" tal cual la siente sin haberla estudiado mucho y con una visceralidad bastante poco inteligente -recordemos lo que decía de las entradas de la Flaca et Malvada- lo denosta (como nos muestra Franco con Gabo), lo tira y se va a ver TV a seguir encendiendo su bilis, sus prejuicios, su ignorancia y su mala crianza.

Nene por favor cambiá de canal!!!

NSNR
William Zapata M. ha dicho que…
Asistimos a un rasgo típico de las sociedades cuadriculadas, cuando se empiezan a disgustar consigo mismas: construyen un Bin Laden para hacer una transferencia de ese odio heredado y así extirparse el germen de su propia destrucción.

Se nota largamente que este blog está generado desde las entrañas mismas de un país oscurantista, si sus interlocutores conviven cómodamente entre mensajes anónimos y diatribas cositeras. Y es que eso de esconder las afrentas tras la máscara del anonimato es tan para-estatal que uno ya puede medir la vara de vuestra negrura. Ahí ya empezamos perdiendo. En buenas manos estamos con los nuevos seudo-pensadores de granero.
Jules ha dicho que…
Me impactó ver todo este personal por acá, pero me doy cuenta que esto está perdiendo la seriedad. Por favor señor editor, si sólo me he ausentado dos meses. Creo que me va a figurar...
borrasca ha dicho que…
Camilo por ahora estoy copiando y pegando para leer tus post con tranquilidad, es lo malo de llegar tarde, tener que desatrasarse.

Un beso retrasado
Camilo Jiménez ha dicho que…
Pero, ¿qué hago, mi muy querida Jules? ¿Mando callar a todo el mundo? ¿Suprimo los comentarios que no vienen a propósito de la nota o de asuntos literarios? ¿Borro sin más los que se le van encima no a los argumentos o al estilo, sino a las personas, llámense Willy o Yacasinosoynadie? Aunque a veces lo pienso, no me parece... Las conversaciones son así, por momentos se van hacia caminos inesperados.

Y mira tú, tanta divagación por acá me antojó de leer a Cormac McCarthy. Ya comencé Meridiano de sangre, cuyo título me parece un verso salvaje.
Jules ha dicho que…
Salvaje jejeje...
Me encantó. Me cuentas que te pareció y me lo pasas si se ve bien.
Nos vemos en el Meridiano.
Anónimo ha dicho que…
¡Juagaron a Camilo!
Lucaz ha dicho que…
Habría que mirar bien que es lo de personal, en mi caso contestar y criticar el "estilo" de Willy o de esos anónimos que entran con aires de excesiva suficiencia, lo cual es obviamente personal, no se debe a nada v.gr. personal (no tengo el gusto de conocerlo) si no al mal tino de sus entradas. Personal es metérsele al rancho a la gente y de eso no se trata. Y perdón por la redundancia.
Anónimo ha dicho que…
¿club de la conversación o club de la pelea? qué rollo esta película
Anónimo ha dicho que…
¿club de la conversación o club de la pelea? qué rollo esta película
Anónimo ha dicho que…
La maledicencia y el chisme son parte integral de las discusiones literarias.
Aún más anónimo ha dicho que…
Con respecto a las traducciones, creo que las de escritores son mejores que las de traductores: las de Borges, las que hizo Cabrera Infante de Joyce, la versión de "El agente secreto" que hizo Edwards, los cuentos de Poe por Cortázar, Chandler por Aira, Tristan Shandy por Marías... Hay una percepción más clara del estilo, que es un intangible.
Ano Nimo ha dicho que…
La traducción más cuca es la que hizo el empeliculado del Quijote: del español al lenguaje cibernético.
William Zapata M. ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Completamente de acuerdo con Aún Más Anónimo, las traducciones de escritores son más afinadas, tienen un no sé qué que les aporta belleza (no sé si precisión). Aquí mismo comenté la de Edwards de El agente secreto, que me sorprendió. Y la semana pasada encontré y compré sin pensármela dos veces una que no sabía que existía: la de Robinson Crusoe por Cortázar, que además viene con prólogo de Coetzee. ¡Qué dicha, va a ser una de las lecturas de estas vacaciones!
Carlos A. y Pablo R. ha dicho que…
Aunque a veces a los grandes escritores se les van las luces traduciendo. Para la muestra, este comentario de Onetti:
“…recuerdo que en la traducción firmada por Borges de Palmeras salvajes, en la parte llamada El viejo, se dice al final que el penado alto, luego de escuchar las peripecias que el Mississippi le impuso a su compañero de prisión, resumió su opinión en una sola palabra: mujeres.
Muchas veces, cuando me cuentan alguno de esos pequeños disturbios aldeanos provocados por una dulce señora o señorita, me he limitado a comentar la anécdota o chisme repitiendo: "Mujeres, dijo el penado alto”.
Pero hoy, al documentarme muy severamente para escribir este artículo, descubro que la totalidad del comentario del penado alto fue:
–Women shit.
Con perdón de Borges”.
Lucaz ha dicho que…
Las traducciones son como las mujeres: las buenas no son fieles y las fieles no son buenas, chiste viejo malo pero que sirve...
Lucaz ha dicho que…
A propósito de Las Palmeras Salvajes Pablo -si seguís por aqui- me pasó algo rarísimo: lo leí desvahidamente, la sentí parejita parejita y por ningún lado vi la fuerza de las otras 6 novelas de Faulkner que había leido recientemente. Pregunto: ¿Será culpa de Borges?
Carlos A. y Pablo R. ha dicho que…
Lucaz: La traducción de Borges es muy mala. Dicen los chismosos que la mayoría de traducciones que él firmaba las hacía la mamá, pero obviamente ese nombre no vendía, por más que fuera la mamá de Borges. Osea que Borges era un hijuemama. Palmeras Salvajes, de todas formas, no es lo mejor. La más grande quizá sea Absalón, Absalón! Y hay dos cuentos magistrales: Ad Astra y Todos los pilotos muertos.
yacasinosoynadie ha dicho que…
pero que peleota la que se formó… jajajajaja a contratar corrector para comentar pues… seria buenísimo que los anónimos no fueran tan anónimos como para saber quien se la monta a quien o quien “ataca” a quien porque hasta de Bin Laden habló alguien…. Mi ortografía es pésima claro esta, así que con buen humor digo: deglutan estiércol en cantidades abundantes y cojan un poquito de oficio también. Saludos.
Camilo Jiménez ha dicho que…
jeje, buen comentario, Yacasi... Jeje, "deglutan estiércol"... Y sí, sería bueno que los anónimos no fueran tan anónimos. Saludos.
Anónimo ha dicho que…
¡Respeten nuestro derecho al anonimato! Aún no queremos "salir del clóset".
Lucaz ha dicho que…
Si si!!! Pablo!! arquitectónicamente Luz de Agosto es de lo mejor que he visto pero Absalón Absalón es de una maestría rara vez vista en la literatura, y que te parece el cuento Hojas Rojas?
Carlos A. y Pablo R. ha dicho que…
Gracias Lucaz: no conozco Hojas rojas, pero ya lo conseguí. Otro cuento formidable es Una Rosa para Emily. A propósito de influencias, hay un cuento no muy bueno de Faulkner que se llama Idilio en el desierto, pero a partir del cual Onetti escribió una estupenda novela corta: Los adioses. Espero seguirte encontrando por acá.
Lucaz ha dicho que…
Pablo, espero que don Camilo siga poniéndonos a dar lora por aqui. Una Rosa Para Emily es el cuento que de una u otra manera todos debemos plagiar, con una solterona,un borracho, un jefe maniático, una señorita drogadicta o lo que sea. Saludos.