Veinticuatro horas en la vida de una mujer, de Stefan Zweig



No tendrían mucho sentido blogs como éste, revistas literarias, lanzamientos, firmas de libros y en general los departamentos de promoción y mercadeo de las editoriales si todos los libros fueran como éste. Porque este libro es perfecto, en su forma y en su contenido.

Empecemos por afuera: es un gusto leer, acariciar, oler los libros de Acantilado. No importa que tengan 102 páginas, como éste, o 476, como los Cuentos contados dos veces de Hawthorne: las páginas vienen siempre cosidas al lomo. Es un gusto el papel cremoso, las páginas de cortesía en cartón negro y el diseño interior, perfectamente proporcionados el tamaño de la fuente, el interlineado y las márgenes. Para no hablar de la sofisticada selección de los títulos, el esmero en la escogencia de los traductores… ¿sigo? Larga vida a esta editorial.

Y en cuanto a la historia, es también un gusto esa prosa elegante de Zweig para contar una historia en las voces de dos narradores, el principal y una anciana señora inglesa que le cuenta al atardecer un día en su vida, el día en que su vida cambió para siempre. Hacia la mitad de su relato anuncia: “En aquellas dieciséis horas había aprendido más de la realidad que en cuarenta años de vida burguesa” (p. 70). El lugar, un balneario europeo de esos que aparecen tanto en las espléndidas páginas de Henry James o Thomas Mann. Llega allí un joven francés arrobador —“a primera vista y observado de lejos, recordaba a esos maniquíes de cera, de color rosado, petulantemente echados hacia atrás, que vemos en los escaparates de los grandes establecimientos de modas, y que, con un bastón de fantasía en la mano, representan el ideal de belleza masculina” (p. 7)— y en dos días convence a una señora de su casa para que se fugue con él, dejando atrás a su marido y a sus dos hijas. La anciana inglesa pasó por una aventura más o menos similar veinticinco años atrás y se la cuenta al narrador con todo detalle. La anciana dama le ha dado vueltas a esa historia durante todo ese tiempo, por lo cual su relato nos mantiene pegados al papel, como mantiene sentado en la punta de la silla al narrador que escucha el relato.

Una verdadera delicia esta novelita, un placer leerla en esta edición de Acantilado.


Stefan Zweig, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Barcelona, Acantilado (traducción de María Daniela Landa), 2001, 102 páginas.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Totalmente de acuerdo. La situación de la anciana en la novela me recordó por momentos un pasaje de Ojos completamente cerrados, de Kubrick, donde Nicole Kidman le cuenta a Tom Cruise una noche en la que ella lo habría abandonado sin remilgos si un desconocido con el que se cruzó se lo hubiera pedido.

Saludos, abrelatas.

Burg.
Natalia Book ha dicho que…
Y es que una de las cualidades de Zweig es la forma en que crea sus personajes femeninos. Hace tiempo alguien preguntaba si es posible que un hombre haga personajes femeninos creíbles. Aquí está la respuesta, y también en "Carta de una desconocida", de la misma editorial y la misma calidad.
Saludos
Tirabuzón ha dicho que…
Sí, alcanza Zweig un profundo y sentido conocimiento de la naturaleza femenina. En la página 82 de esta novela aparece esta frase brillante, apenas una entre muchas a ese respecto: "el sentimiento de una mujer lo adivina todo sin necesidad de palabras, inconscientemente".
Yeral ha dicho que…
Qué ganas me han entrado de leerla!! Reitero las felicitaciones a la editorial Acantilado. Simplemente, es una delícia degustar sus libros!
Un abrazo!
malvisto ha dicho que…
... eso que pones ahí me intriga siempre; ¿pero cómo le hacen las mujeres para saber cosas que uno mismo ni a gatas, y de grua, llega a husmear?
Lo de Aacnatilado es cierto; son precioso: adelante, compa
Félix Maya ha dicho que…
Me reencontré con la literatura gracias a q mi trabajo de medio tiempo me da tiempo para leer hasta blogs (un "género" interesante donde hay de todo). Hoy descubrí el suyo, y respecto a la crítica de "Open the window..." (q por el tilulo ya uno sabe q es un chiste flojo, viví en medallo y se del gusto paisa por la ramplonería) quiero hacer del abogado del diablo. No le leí ni quiero hacerlo, pero ¿qué autoridad le da para descalificarlo tanto? ¿No es valido como propuesta para desacartonar un poco tanta solemnidad y pomposidad q hay en la literatura? ¿Como algo más diferible para los jóvenes q hoy están hablando otro lenguaje?
Un pregunta: ¿Qué opina de Efraín Medina, otro polémico y criticado autor?
Saca Moquitos ha dicho que…
Encantadora! Que buena recomendación.
un beso
Camilo Jiménez ha dicho que…
Amigo Félix: este blog no se escribe desde la autoridad, sino desde el gusto y el oficio: lo que más me gusta hacer es leer, y por fortuna tengo un trabajo en el que puedo vivir de eso: soy editor desde hace casi 15 años.
Y la solemnidad y la pomposidad se combaten con humor, ironía, inteligencia, no con ramplonería y procacidad.
En últimas, que cada quien escoja con qué juguetes quiere pasar el tiempo libre.
Saludos, y bienvenido por acá.
Félix Maya ha dicho que…
Ya me dio una buena razón. Ser editor le da autoridad y oficio (el gusto lo tiene cualquier buen lector). Y si además le gusta, doble razón. Dejaré entonces que la mosca fly sin abrirlo. Una inquietud (con intención de solicitud): ¿leería un capítulo (corto) de una novela inédita (corta) que estoy terminando de escribir? Considero (en mi opinión de buen lector y escritor novato) que tiene humor, ironía y poesía. Me gustaría escuchar una afilada crítica ya que es el primer editor que "conozco". Saludos.
Anónimo ha dicho que…
Me antojaste Camilo, me antojaste. ¿Precio? Es que ando sin chamba.

El canaya.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Canaya: Vale algo así como 30 mil pesos en librerías. En una buena de saldos que se llama "La 16" deben tener ejemplares a 20 mil. Queda en la 16 con octava (Bogotá) y comercian con saldos de Acantilado, Anagrama y otras editoriales de prestigio. No me preguntés cómo hacen, pero se pueden conseguir libros de esas editoriales a buenos precios.
Camilo Jiménez ha dicho que…
Félix: póngame su dirección de mail y conversamos.
m ha dicho que…
me la empiezo en cuanto acabe el de fuguet, que bueno haber(te) encontrado este blog!!
JuanDavidVelez ha dicho que…
Me lo leí por la recomendación tuya y de Burgos a Ana. Muy bueno. Al principio pensé que no me iba a gustar por el "estilo" del genero del romanticismo, pero no, nada, tremendo libro. Muchas gracias Camilo por la reseña y la recomendación.
Camilo, ayer me iba a portar mal y me arrepentí jajajajaja y amanecí con la plata que me iba a gastar. Voy ahorita con esa plata por apuntes sobre Corea (creo que se llama así), de ese man Solano. Un saludo Camilo y feliz año.