La lectora, de Sergio Álvarez



Para nada es de extrañar el éxito que ha tenido esta novela, traducido en múltiples reediciones de lujo y de bolsillo, en su distribución en España y otros países, en su adaptación para televisión en ese formato que tanto extrañamos, la miniserie. No es de extrañar porque es una novela tremendamente bien hecha, con personajes sólidos, historias finamente hiladas y mejor solucionadas, con aventura trepidante y estilo impecable e implacable.

Se trenzan aquí tres narraciones, tres historias: la de una pelada que secuestran para que lea un libro, la del libro que lee –titulado Engome– y, dentro de ésta, un monólogo, a manera de carta o confesión, de uno de los personajes de ese libro. Intercalados, aparecen tres pequeños capítulos que recogen diálogos de personas que hablan sobre un aspecto de la trama de esa novela que lee la chica. Por separado las piezas están muy bien construidas, pero encima de eso están ensambladas con precisión de relojero: cada historia se interrumpe en un punto alto, de máximo suspenso, y llega la otra a agarrar al lector con igual efectividad. Todas tienen momentos de acción trepidante y de reposo, todas ellas están bien investigadas y contadas con gracia.

Engome está basada en hechos reales. Sus personajes principales son Cachorro y Karen, él un taxista de noche, medio varado y perdedor, enamorado de una puta que se va a casar con un mafioso menor –o lavaperros, que llaman–; ella una puta enamorada del taxista y con ganas de organizarse por fuera de El Oasis, su centro de operaciones eróticas. Ella lo acompaña a trabajar una noche y recogen a unos ejecutivos que son emboscados por unos matones. Cachorro y Karen se salvan de milagro y en la confusión encuentran una maleta con dos millones de dólares, que deben esconder en una construcción para escapar con vida de la emboscada y de las autoridades.


Como en las más entretenidas novelas de Elmore Leonard, tras esta maleta irán la policía, unos mafiosos y los propios Karen y Cachorro. Todo ambientado en una Bogotá real, construida, como la totalidad de la novela, con gran efectividad: “Autos González era una compraventa de carros armada de improviso sobre una esquina del centro de Bogotá. El pedazo de ciudad había salido del abandono vestido con paredes de espejo, tapizado con mármol de cementerio, camuflado con vidrios cobrizos, retocado con avisos de neón y protegido de la lluvia con unas tejas de acrílico verde” (p. 138). Digo que este párrafo es efectivo –como la gran mayoría de los de La lectora– porque es económico y gráfico; con cuatro frases el autor se asegura de poner al lector en el punto que quiere, en este caso en un negocio de mafiosos. Y esta efectividad acompaña toda la narración.

Como Engome está basada en hechos reales, la maleta se convierte en uno de los tantos mitos urbanos que circulan por Bogotá, por cualquier ciudad. Esto permite que se forme un bonito y bien sustentado juego entre realidad y ficción, que encuentran su punto de contacto en un personaje de la novela que está secuestrado con la lectora: Gordobriel, “un hombre blanco y tapizado de pecas, de cara redonda, cachetes flácidos y cabello grueso y emparejado con tijeras de jardinería”, a quien le cuesta asimilar la noticia de la muerte de su madre “porque le pareció imposible que las madres se murieran y le dejaran a uno la carga de trabajar para mantenerse” (p. 116).

Y no voy a adelantar más de la trama para no ir a dañar el suspenso que siempre acompaña la lectura de esta entretenida novela. Para terminar sí voy a decir que recordé en muchos momentos Perder es cuestión de método, buena novela, rápida y también efectiva, bogotanísima también, y que junto a Los impostores y a unas pocas docenas de páginas ha salvado a Santiago Gamboa de convertirse de una buena vez en un insípido diplomático. Pero esta es otra cuestión que voy a dejar de ese tamaño.



Sergio Álvarez, La lectora, Barcelona, RBA Libros para Diana Colombiana, 2001, 250 páginas.

Comentarios

Mauricio ha dicho que…
que tanto se parece la miniserio que se hizo y el libro?? que tanto se diferencian. Bueno y sobre Santiago Gamboa no se que decirle, si bien es cierto que Perder es cuestion de metodo es medianamente entretenida y claramente contextualizada, yo me decepcione mucho luego de leer el sindrome de ulises, dudo mucho que vuelva a leer algo de Gamboa realmente...
Sebastian ha dicho que…
Sí, estoy de acuerdo: se trata de una novela bien tramada, sólida. Como la leí tan rápido olvidé algunos detalles, así que intentaré leerla de nuevo. Y, Camilo, pasito con Santiago Gamboa que acaso no valga la pena rescatarlo del olvido en que ha caído. Me pregunto quién, de esa generación nacida entre 1960 y 75, sobrevirá?
Anónimo ha dicho que…
Camilo, ¿puedo hacer un comentario superficial?, me gustaba más el diseño anterior de tu blog, pues la otra plantillita.mmmmmmm, cambiala.

Saludos.
Carla.
Humanoide ha dicho que…
Bueno... en la vidriera de la librería ahora vamos a poder exhibirlo junto al libro de Schlink.

¿Qué opina?

Ja ja ja...

Perdón, a veces tengo ocurrencias muy tontas.

Un saludo del Humanoide
yacasinosoynadie ha dicho que…
¡Uy! don Camilo entramos en la moda del cambio de loock buena cosa, se ve bonito aunque a mi también me gustaba mas el antiguo diseño.
FRANCO ha dicho que…
¡Enhorabuena por el cambio! Siempre es bueno, de cuando en cuando. Y con respecto a La Lectora, a mí me agarró desde el epígrafe: "La herida que siempre llevo en el alma, no cicatriza, inevitable me marca la pena, que es infinita..."
Y siguen esos bonitos versos.
borrasca ha dicho que…
Camilo me gusta la nueva cara de tu blog.
Respecto al fusilado de tu post lamentablemente no lo he leído, tomo nota, pues sólo conozco un Sergio Alvarez y nada que ver con el autor.

Besos borrascosos
borrasca ha dicho que…
En cuanto a Santiago Gamboa su novela "Perder es cuestión de método" confieso que la vi en el cine y por eso no puedo opinar realmente, leí "Los Impostores" que me gustó muchísimo y por eso me animé a leer "Vida feliz de un joven llamado Esteban" que la verdad me decepcionó bastante.

Más besitos borrascosos para ti
maggie mae ha dicho que…
me vi la miniserie y recuerdo que me gustó, supongo que el libro, como casi siempre, es mejor que las versiones audiovisuales. y santiago gamboa, pues leí primero los impostores y me gustó, y seguí con Vida feliz de un joven llamado Esteban, perder es cuestión de método y el síndrome de ulises, y no: flor de un solo libro.
A ha dicho que…
Me gustó esta novela por su ritmo rápido y su lenguaje sencillo. Alvarez logra mantener la atención hasta el final y se lee en una tarde. En términos generales una lectura entretenida.
pablo ha dicho que…
muy este blog... fevlicitaciones

http://codigodebarra-revista.blogspot.com
Carlos A. y Pablo R. ha dicho que…
Tenés razón, Cami, la novela es estupenda. Y aprovecho para hacerme propaganda: volvió nosvanaperdonar, recargado, Unplugged in Chinchiná.
Mr. Plomo ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alfred Cohen ha dicho que…
Me gustó mucho la lectora, me gustaría que leyeras lo que escribi en todossusmuertos.blogspot.com
GRacias
Maravilloso Desgarro ha dicho que…
Saludos...
Para empezar me confieso admiradora de este Blog, me parece buenísimo, y estoy casi siempre muy de acuerdo con las opiniones de su autor.

Hasta me da envidia y me inspira a agarrar todas mis reseñitas que publico en Goodreads, mejorarles el nivel y hacer mi propio Blog de opinión literaria, porque mi Blog actual todavía no tiene definido de qué va más o menos... y la verdad creo que esa es su definición, o al menos su esencia.

Perdonen la pajamental.

A lo que vine.

Le pedí a alguien que me regalara La Lectora, que acá en Venezuela no se consigue - y al parecer la cosa va a peor- y me se equivocó y me trajo La Ladrona de Libros.

Quería saber si el autor de El ojo en la paja, ha leído o tiene una opinión sobre este libro (La Ladrona de Libros)porque la verdad a duras penas he logrado llegar a la página 20 sin vomitarle encima, el texto en cuestión me inspira una opinión violentamente desagradable... y quería saber si sólo soy yo o se puede definir por qué es un texto empastado detestable, o por el contrario si el libro tiene algún mérito además de ser un bestseller (cuarta edición en menos de dos años.

Nuevamente me disculpo por intervenir aquí con otros temas, pero me encantaría poder leer La Lectora.

Gracias.
Daudi ha dicho que…
Camilo,

Acabo de leer La Lectora (bueno, lo escuché como audiolibro) y me gustó bastante. Pero hay una cosa que que no logro comprender. Ese sub-trama del monólogo, ¿quién fue? me di cuenta que estaba hablando con Karen, asi que inicialmente pensé que era Cachorro, pero puesto que Cachorro se muere al final, no logro adivinar quien es. Me ayudas?

Si no quieres publicar este comentario por lo que revelo del fin del libro, está bien; puedes borrarlo y ¿tal vez me mandes un email? tukopamoja AT gmail ...

de todos modos te agradezco muchísimo.