martes 17 de marzo de 2009

Un beso de Dick, de Fernando Molano


En este extenso monólogo Felipe relata su encuentro con el amor y la sexualidad. Él es un muchacho común y corriente de 16 años: juega fútbol y habla de los partidos con pasión, a ratos le va mal en el colegio y a ratos le va bien, va a fiestas, se toma los primeros tragos con los amigos y con el papá. Presenta este monólogo una arquitectura inteligente: a la vez que se va desarrollando su relación amorosa, y como para no cansar, va intercalando los diferentes momentos del día a día típico de un adolescente: en el capítulo 2 una escena en las duchas después de un partido; en el 3 un baile típico de pelados; en el 4 un partido de fútbol. Y por allí, chicas y chicos que preguntan si le gusto o si aquél tiene novia, el prefecto de disciplina que obliga a cortarse el pelo, la cartica, el encargo, la discusión en clase, la exposición, la pelea.

Justamente una pelea entre Felipe y su amigo Leonardo, que ocurre antes de que comience el monólogo y que conocemos por referencias de algunos personajes, es la que desencadena el leitmotiv de la novela: la pasión que nace entre estos dos muchachos, que parece irrefrenable. Y que está llena de poesía, porque en un párrafo como éste habita la poesía: “Sentados en las gradas de la pista (porque hemos venido a besarnos; ahora el colegio está vacío, y ya es de noche pero no hace frío) yo quisiera decirle a mi amigo que lo amo. O algo así. Pero a mí sólo me salen besos” (p. 93). Irrefrenable porque en una frase como ésta encuentro una preciosa declaración de amor que hubiera querido que se me ocurriera a mí: “Sólo las cosas que él habla pueden ser más bellas que él” (p. 91). Y hasta sabiduría encuentro en una frase tan simple y bella como ésta: “habíamos marcado goles: nos sentíamos más hermosos” (p. 28).

Felipe es al tiempo trascendental y ligero, grave y burlón. Y nos lleva de la risa a la lágrima con una habilidad pasmosa, siempre sin perder la candidez del muchacho –varón– de 16. Mientras ve un partido de fútbol está pensando: “aunque... ‘aquí tenemos’, como dice el profesor de geografía, a John Jairo Galán: uno de los culos más importantes del colegio, una de las más bellas expresiones del género, como diría la de literatura, pero nunca tan delicioso como Leonardo, digo yo mirándolo. Me tomo otro sorbo de gaseosa y pienso, porque no me dejan ver, que si ahora se me apareciera enfrente el Espíritu Santo le diría que se corriera un poco para poder ver a Leonardo [...] ¿Cuándo, Leonardo?, me digo; y mi gaseosa se acaba” (pp. 23-24). Inescapable llega la sonrisa cuando leemos: “Querido diario, dos puntos, ¡Leonardo me ha dado un beso!... El problema es que no tengo diario. Pero, al menos, habrá que hacer una equis en mi calendario... Mejor una equis: los diarios son una mariconada” (p. 48). Y el dolor, la pesadumbre, nos llegan cuando sabemos que el autor murió temprano, a los 36, y en esta novela, escrita siete u ocho años antes de su despedida final, ha dejado escritas estas líneas premonitorias: “¿Cómo será cuando me muera?... ¿Será que si me muero veo otra vez a Hugo? Si lo veo le hablo, y le pregunto si se acuerda de mí. Y lo abrazo [...] Dios debería matarlo a uno con dos o tres amigos para no irse uno tan solo” (p. 110). Incluso le duele a uno esta palmaria obviedad: “Lo malo de morirse es que uno ya no va a estar vivo” (p. 111).

A pesar de que la atraviesa el día a día tan bien pintado de un adolescente corriente, esta novela está concentrada con terquedad en el amor de Felipe y Leonardo. Se pregunta uno: y si estuviera enfocada con la misma intensidad en un cataclismo de amor semejante, pero heterosexual, ¿nos mantendría tan pegados a sus páginas? ¿Nos conmovería igual? ¿Habrá que hablar, entonces y contra la voluntad, de una “literatura homosexual” u “homoerótica”? No sé y a la final no me importa mucho, porque esta novela me hizo parar de leer varias veces para sentir, para pensar, para sonreírme y para sonarme la nariz. Y hace rato una novela colombiana no me llevaba hasta esos estados, no me llegaba tan hondo.

Fernando Molano, Un beso de Dick, Medellín, Cámara de Comercio, 1992, 166 páginas. Esta novela ganó la segunda edición del premio de novela de la Cámara de Comercio de Medellín. Los jurados fueron Héctor Abad Faciolince, Carlos José Restrepo y Fernando Soto Aparicio.

47 han entrado al club de conversación:

Carlos Patiño dijo...

Recuerdo haber devorado esta novela. Por esa época hacía estragos "Opio en las nubes", si mal no estoy. La de Molano me pareció siempre más legible, menos efectista. Luego escribí una reseña que publicó el Magazín Dominical. Corría el año 1992. Algunos miembros de la Cámara de Comercio de Medellín pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron que el jurado iba a "premiar a un marica" y, por arte de magia, hubo una segunda novela ganadora. Y todos tan contentos. Y así fue como la Cámara de Comercio de Medellín salvó su "reputación".

Camilo Jiménez dijo...

La de Chaparro Madiedo es de esta misma gallada, Carlos. Creo: novelas, por decirlo de alguna manera, de culto, o al menos muy apreciadas por ciertos grupos de lectores. Disfruté mucho "Opio...", pero esta de Molano es con-mo-ve-do-ra, y la de Chaparro es divertida nada más, efectista, como bien decís. Me cuentan que esta edición la recogieron por orden del director de la Cámara de Comercio de esa época, que en el acto de premiación le dio la mano al tipo, le entregó el diploma y la platica, y a los días cuando la leyó se fue para atrás de su silla ejecutiva. Lo que sí no sabía era lo de la "segunda novela ganadora". ¿Tenés el dato? En todo caso, ésta es una gran novela; tenía desde hace años esta deuda de lectura y la semana pasada me la topé y decidí entrarle. Qué sorpresa tan hermosa.

Alejandro dijo...

se oye bien la novela, sería mágico lograr ir en lecturas al ritmo de este blog, pero se rema en todo caso. sobre la anécdota del premio que apuntó Patiño, no se sabe si dan ganas de llorar o de reír ¿no es ya un mal crónico de este pueblo?
cito dos nombres pa’ redondear la vaina: Baudelaire, en respuesta al brote moral que desató el proceso contra sus flores del mal, anotó que los censores le recordaban a una puta que había llevado consigo una tarde al Louvre, que habiendo llegado delante de una estatua griega se tapó los ojos, hizo visajes y exclamó: “qué vulgaridad”.
y, Nicolás Gómez Dávila: en toda época una minoría vive los problemas de hoy y la mayoría los de ayer.
¿dónde se consigue la novela, Camilo?

yacasinosoynadie dijo...

a mi la literatura que trata relaciones homosexuales me da desconfianza. En Colombia ninguno le ha atinado a un buen trato en este campo. Aunque debo admitir que los fragmenticos que pones son excelentes. mmmmmm, tocará ver.

Samuel Andrés Arias dijo...

¿Dónde se consigue? pregunta Alejandro. Es una muy buena pregunta para las obras ganadoras de este premio y de otros similares. El tiraje es pequeño y su distribución responde no sé a qué tipo de lógica, pero la divulgación final de la obra es ínfima y agunos buenos textos quedan perdidos. Bueno, el autor se gano unos pesos, pero no hay garantía de que lo lean de verdad verdad.
Las editoriales grandes podrían echarle el ojo a algunas de estas obras en vez de estar "innovando" con algunos periodistas-amigos-escritores que no ofrecen mucho literariamente. Sólo es dar una mirada a varias de las reseñas de este blog para hacerse una idea de lo que estoy diciendo.

Camilo Jiménez dijo...

Alejandro: qué buenos apuntes. El maestro Gómez Dávila siempre es un próximo fusilado en este blog. Esta novela tiene una o dos reediciones, no recuerdo en qué editoriales. Creo que en internet se puede leer.

YACASI: yo también le tengo "idea" a las novelas con tramas de ese tipo, pero ésta es la más hermosa que he leído en algún tiempo, sin importar tema o enfoque. Es una muy bonita y bien escrita historia de amor.

SAMUEL: te doy toda la razón. Este una lástima este premio, bien dotado pero mal distribuido. Eso sí: le hacen bulla a obras que son puro tilín tilín y nada de paletas, como "Open the window para que la mosca fly", que se ganó este mismo premio hace dos años. Esta bellísima novela se conseguirá por ahí en librerías de viejo, no en esta edición, en otras dos que hicieron otras editoriales, ahora no recuerdo cuáles.

Andrés dijo...

Yo estoy de acuerdo con el problema que plantea la distribución y ese es el dilema cuando hay que decidir si se manda algo al concurso de la Cámara de Comercio de Medellín o no. La platica no está mal, pero la edición se pierde, así últimamente estén sacando libros más bonitos. Y ahora que también los cuelgan en internet, pues la cosa se complica más, porque no creo que aumente mucho el número de lectores y sí la reticencia de un nuevo editor. Ni hablar de otros concursos locales menos reputados.

Algunos libros que sí han hecho esta transición de torneo departamental a Copa Mustang: Open the window (para martirio de Camilo), uno de Ramón Illán Bacca, creo que Debora Kruel, Al diablo la maldita primavera y El esquimal y la mariposa.

Carlos A. y Pablo R. dijo...

Hay una edición de la editorial Babilonia (en mi librería, "Letra2" en Manizales, está). Según el prólogo de Héctor Abad, que fue publicado en una edición del el malpensante, Molano dejó lista una segunda novela. Abad hablaba bien de ese segundo libro y se preguntaba si no habría una editorial interesada. A mí me gustaría tener algún contacto con algún familiar del difunto. Se agradecen datos. Y gracias Camilo por la reseña.

Anónimo dijo...

Hola, un abrazo.
Mil gracias por esta reseña, Camilo. Precisamente leí "Un beso de Dick" en noviembre del año pasado. También era una deuda que tenía. Me la leí en una tarde. Es una historia preciosa. Uno se siente enamorado mientras lee: sonríe, sufre, se angustia... Quién era el que decía que no se puede hacer buena literatura a partir de los buenos sentimientos? Bueno, creo que esta novela es una prueba absoluta de lo errado que es ese pensamiento.
En cuanto a la pregunta que hace Camilo (si la historia estuviera enfocada con la misma intensidad en un cataclismo de amor semejante, pero heterosexual, ¿nos mantendría tan pegados a sus páginas?), creo que la respuesta es sí, siempre y cuando ese amor heterosexual fuera "prohibido". Parte de la tensión de la historia es que ellos ocultan que son gays, que hay un rechazo al homosexualismo. Y eso hace que su relación sea "prohibida". Estoy completamente seguro de que una relación prohibida "chico-chica" sería igual de apasionante. No hablemos, pues, de homoerotismo. Hablemos de amor o, para no ser tan ambiciosos, al menos de enamoramiento.
Un abrazo y gracias otra vez por reseñar esta obra,
Giuseppe

Apelaez dijo...

A mi la literatura homosexual no es que me de desconfianza, ni que piense que nadie en Colombia lo ha sabido tratar bien, simplemente me da cosa. Homofobia le dicen algunos.

He tratado de curarme de este problema pero siempre que veo peliculas en donde don manes les da por tocarse me da como cosa y cambio el canal.

Javier Moreno dijo...

¿Molano peló?

adióspues dijo...

Sì Javier Moreno lee bien la reseña, se dará cuenta que Camilo afirma, pone "Y el dolor, la pesadumbre, nos llegan cuando sabemos que el autor murió temprano, a los 36, y en esta novela, escrita siete u ocho años antes de su despedida final, ha dejado escritas estas líneas premonitorias"

El libro, creo que lo pueden conseguir con Esteban Hincapie o lo que es igual con www.corporacionbabilonia.org

adióspues dijo...

«Un Beso de Dick», de Fernando Molano, fue premiada en 1992 como mejor Novela del Concurso de Novela de la Cámara de Comercio de Medellín, siendo jurados Héctor Abad Faciolince, Fernando Soto Aparicio y Carlos José Restrepo. La fuerza de esta obra narrativa permite ver una historia de amor desde una perspectiva novedosa, no abordada hasta ahora en la literatura colombiana. Sus personajes juveniles, cargados de vitalidad y frescura revelan la sensibilidad de un mundo subyacente. Una manera de descubrir, experimentar y percibir la sexualidad hace que esta novela se pueda incluir dentro de las grandes obras de la literatura colombiana de educación sentimental. (Íñigo Vásquez).

Fernando Molano Vargas nació en Bogotá, en julio de 1961. Estudió Lingüística y Literatura en la Universidad Pedagógica Nacional y Cine y Televisión en la Universidad Nacional. En 1992 ganó el Premio de Novela de la Cámara de Comercio de Medellín con «Un beso de Dick»; en 1995 Colcultura le concedió una Beca para escribir otra novela: «Vista desde una acera»; y en 1997 la Universidad de Antioquia publicó su libro de poemas «Todas mis cosas en tus bolsillos». -----Murió en marzo de 1997.------

adióspues dijo...

http://www.librerialerner.com.co/tienda/catalogo/advanced_search_result.php?keywords=beso+dick&osCsid=b4e15a3688db06b5b5dc0ca47531d43e&x=0&y=0&search_in_description=1

Camilo Jiménez dijo...

Buenos aportes, Juan Pablo. Gracias. Ya saben: en la página que recomienda Juan Pablo o en Letra2, la librería del gran Pabloarango. Vale mucho la pena esta novela. Mucho.

Anónimo dijo...

Por acá pasó “Vista desde una acera” (fue uno de los primeros manuscritos que mandé a evaluar) e infortunadamente no tiene el ímpetu y la belleza que parece tener “Un beso de Dick” (digo parece porque no lo he leído). El protagonista también es un chico gay, pero ya en la etapa de ingreso a la universidad, que tiene un novio y los dos están infectados de sida. La historia se mueve entre el pasado (la vida del protagonista) y el presente (los padecimientos del novio enfermo), y en estos ires y venires se diluye la tensión de la historia. Acá decidimos no publicarla, nunca supe qué pasó con el manuscrito, creo que se consigue en la Luis Ángel.
C.

Esteban Dublín dijo...

Camilo, el cuentito que solicitaste a cambio de tu nombre ya está publicado.

Un saludo y gracias por confiar.

martín gómez dijo...

Camilo, Un beso de Dick es una novela lindísima y olvidadísima y creo que esta entrada es una especie de rescate merecidísimo.

Esta novelita es una de las cosas más bonitas que he leído. Entre lo colombiano, creo que en términos de belleza no tiene nada que envidiarle a El amor en los tiempos del cólera.

Yo tengo la edición de Proyecto editorial (que luego se llamó Editorial Babilonia) y como nunca volví a ver el libro por ningún lado, hasta que leí tu entrada llegué a pensar que me lo había imaginado.

Es como si Santiago y Esteban se hubieran dedicado a publicar libros de culto de corte pop, marginaloide y en algunos casos iconoclasta: Opio en las nubes, Érase una vez el amor pero tuve que matarlo, 25 centímetros, De música ligera y éste (que no tiene un tono iconoclasta pero sí un tema que remueve lo establecido).

Viendo la cosa en retrospectiva creo que Un beso de Dick es el único que se salva y que Opio en las nubes tiene valor como curiosidad. Sin lugar a dudas los manes le estaban apuntando a algo muy claro.

En fin, me parece que escoges muy bien los libros que reseñas. Para uno como lector siempre es bueno tener guías con un criterio amplio para poder ver más allá de las novedades. Buena ésa.

Anónimo dijo...

Con toda la bazofia que Carlos Patiño ha soltado siempre contra las instituciones antioqueñas (incluyendo al autor de este blog) y siempre termina retornando a ellas.

ángela cuartas dijo...

"Opio en la nubes" es una de las tantas novelas que he empezado varias veces y he soltado rápidamente. No sé por qué es en este caso. Quisiera saber, para guiarme más fácilmente entre tanto libro. Por eso también estoy de acuerdo en que es muy bueno que exista esta reseña de Camilo. Si llegó a conmoverme la reseña, algo tiene que tener la novela.

Alejandro dijo...

Opio es una novela espuria, no tiene muchos antecedentes ni tiene continuadores. esto puede ser tánto una virtud como un defecto, depende, si funda escuela, hay que ver. tampoco fue una lectura fluida, lo encontraba un texto muy solitario, casi hermético, como si fuera únicamente el video de Chaparro y eso me entristecía. pero hace buen empleo de la sinestesia, y de todos modos es una referencia bogotana.
gracias por el rastreo de la novela reseñada.

Jorge Sánchez dijo...

Me quedó sonando esto que dice Camilo: "Se pregunta uno: y si estuviera enfocada con la misma intensidad en un cataclismo de amor semejante, pero heterosexual, ¿nos mantendría tan pegados a sus páginas? ¿Nos conmovería igual?".

No me he leído la novela en cuestión, pero me parece curioso que dos de las mejores películas románticas que he visto jamás sean "Brokeback Mountain" y "Mulholland Drive".

¿Podríamos decir que el amor homosexual es, en general, más intenso (más perturbador) que el heterosexual? ¿O, por lo menos, literaria y cinematográficamente hablando? Humm... esta pregunta daría para una tesis.

Anónimo dijo...

Ahí tienen pues: Alejandro el post-moderno. Minúscula despues de punto seguido y olé!!!. Aunque me quedé en lamismas con lo de la novela "espuria"..

Anónimo dijo...

Ja, pero miren quién habla: uno que omite el signo de admiración inicial, que pone punto después del signo de admiración de cerrar, que no usa tres, sino dos puntos. Antes de hablar de posmodernidad y de preguntarnos por lo espurio, aprendamos a usar los signos de puntuación.

Camilo Jiménez dijo...

ÁNGELA: qué bueno que te haya conmovido la reseña. O te pierdas la novela, por favor.

ALEANDRO: yo creo que Opio sí tiene continuadores. Son facilistas, pero los tiene.

JORGE: Giuseppe le contestó en su comentario. En este fragmento en particular: "creo que la respuesta es sí, siempre y cuando ese amor heterosexual fuera "prohibido". Parte de la tensión de la historia es que ellos ocultan que son gays, que hay un rechazo al homosexualismo. Y eso hace que su relación sea "prohibida". Estoy completamente seguro de que una relación prohibida "chico-chica" sería igual de apasionante. No hablemos, pues, de homoerotismo. Hablemos de amor o, para no ser tan ambiciosos, al menos de enamoramiento. "

Juan Carlos Rodríguez dijo...

Qué bueno que alguien se acuerde de esa novela. Es un libro magnífico. Redondo, encarretador, intenso, con una voz auténtica. Recuerdo esa sensación de no poder parar y al mismo tiempo no querer ir tan rápido que tuve cuando lo leí.

En cuanto a "Opio en las nubes", el asunto es otro. La novela tiene momentos espectaculares, pero es desigual. Amorfa y extraña, no deja de tener su gracia. Es un libro al que le tengo cariño. Por "Un beso de Dick", en cambio, siento una total admiración.

En cuanto al asunto de la homofobia literaria, esta novela podría ser un buen primer paso para dejarla atrás. Hay mucho qué leer ahí. Recuerdo mucho el humor autoreferencial de David Leavitt en "El artista de los trabajos universitarios", por ejemplo.

Margarita dijo...

Después de leer esta reseña, me fui para la biblioteca de la Universidad de Antioquia y la saqué. La empecé a leer en el metro y no pude parar hasta que la terminé. Es preciosa, deja una bonita sensación luego de terminarla.

Jose F dijo...

http://www.camaramedellin.com.co/cendocvirtual/documents/UNBESODEDICK.pdf

Anónimo dijo...

Gracias, Jose

Samuel Andrés Arias dijo...

José F: el mejor comentario. Muchas gracias. Ayer la estuve buscando en Lerner y frito: agotada. Al menos le voy a meter el diente a esta versión escaneada.

mariasimona dijo...

Camilo, me llevo una maravillosa sorpresa, que digo varias: la reseña, la novela y el tema. Que sumercé plantee si hay o no una literatura gay, asi después lo despache rapidito, me parece pertinente pero además sería enriquecedor dar el debate. Fíjese que lo gay le puede quitar el primer premio a una obra según nos cuenta Patiño (de cuantas otras nos habremos perdido). Son sólo dos las condiciones para dar el debate, que sea literatura y que sea LGBT.

Me pregunto: ¿cuánta novela, poesia, y demás, que aparentemente es heterosexual, no encubre en realidad una literatura homosexual?

El miedo hace estragos en todos los bandos. Desde el que escribe, pasando por el que da premios, hasta el que lee. Sino mire a YACASI y a APELAEZ quienes muy valientemente declaran su homofobia... uste mismo sumercé.

Bueno nada, bien por el libro, por su reseña y por este blog que aunque para mi gusto está un poco cargado de testosterona sigo con interés. Un abrazo.

Camilo Jiménez dijo...

Mi querida Mariasimona: primero que todo, que bueno que pases por acá y que comentes. Segundo, despacho el asunto rapidito porque no me parece relevante: la literatura es o no es, no creo mucho en sus apellidos (urbana, gay, afro, etcétera), no aportan a su calidad. Y la pregunta que planteas me parece interesantisima, esa de que cuantas obras aparentemente heterosexuales no esconden intenciones homosexuales. En lo que sí no estoy de acuerdo es en la sugerencia de homofobia de mi parte: sabes que soy `gayfriendly¨, como dicen por ahí.

Andrés Mauricio Muñoz dijo...

Camilo, nunca antes, aunque casi todas me parecen buenas, me había sentido tan convocado a hacer algo después de una reseña tuya aquí. Al igual que Margarita fui a Lerner y me dijeron que estaba agotada; sin embargo, qué casualidad, la pregunté al lado en panamericana y la encontré. No sé si haya más, quien sabe, valdría la pena otro viajecito Margarita.

yacasinosoynadie dijo...

la gente no le debería dar tantas vueltas al asunto: Opio en las Nubes es un buen libro... Reto a los que le hacen mala fama a que logren un estilo tan original como el de Chaparro Mediedo...

ángela cuartas dijo...

Yo lo único que sé es que terminé la versión escaneada que pusieron más arriba porque estoy castigada en la Luis Ángel y no tengo plata. Quedé ciega y no me importa. No creo que sea por tratarse de un amor homosexual, aunque eso ayuda mucho. Esta novela me dejó sensaciones y sentimientos rondando por el cuerpo. Y son sensaciones más vívidas que las que me dejaron películas como "Happy Together" o "Brokeback Mountain". Para mí, eso ya es mucho -muchísimo- decir. Gracias Camilo por la recomendación.

Gloria Rodriguez dijo...

Camilo, reitero lo que muchos han dicho en los comentarios: acertaste con esta reseña. Lograste revivir -por lo menos entre algunos- el interés por este libro injustamente olvidado por el mundo editoral colombiano. Tengo los mejores recuerdos de su lectura, uno no puede parar de leer, es absolutamente redondo e inolvidable.
Cuando ganó el premio muchos nos preguntabamos qué hubiera ocurrido si otros hubieran sido los jurados....
Sé que hay un grupo de teatro de acá de Medellín, Cajanegra, que tiene un montaje teatral del libro. Nunca lo he visto pero han hecho muchas presentaciones.

Anónimo dijo...

Eyy agradecería si alguien me puede dar el link completo en el que pueda conseguir el libro. El que puso Juan F no me sirve.

Gracias a todos.

Roberto Angulo dijo...

Un beso de Dick es una novela de gran factura, pocas novelas colombianas (las de Vallejo tal vez), pueden lograr un relato de amor similar a este, tan lleno de sutileza y poesía.

Carlos Patiño dijo...

Felicito al valiente y anónimo lector que me acusa de hablar "siempre" bazofia de las "instituciones antioqueñas" (sic) y del mismísimo Camilo Jiménez, ay, y de siempre terminar "retornando a ellas" (las instituciones, supongo).
No sé a cuáles instituciones se refiere el valiente y anónimo lector (y compañero de viaje, pues muy pacientemente me sigue la pista) pero si está pensando en Pablo, Álvaro, José Obdulio, Carlos, Vicente,etc. tiene toda la razón: detesto esas instituciones antioqueñas. Si, en cambio, se refiere a Piedad, Víctor, Fernando, Débora, Tomás y Juan José, acierta en que siempre termino regresando a ellas y a ellos.

Asdrubal dijo...

Siempre he querido leer esa novela, pero no la he podido consegir, le agradezco al que me de informacion de como se consigue en internet, o si alguien la tiene y me la puede enviar al correo, se los gradezco,,,
tsunamisad_75@hotmail.com

Camilo Jiménez dijo...

Asdrúbal: muy amablemente José F. compartió en estos comentarios un vínculo desde donde puede descargarse la novela:

http://www.camaramedellin.com.co/cendocvirtual/documents/UNBESODEDICK.pdf

Carlos dijo...

Hola a todos; soy nuevo. Los poemas de Molano los publicó la editorial de la Universidad de Antioquía y están en la misma línea de la novela. Para homofóbicos y homofílicos recomiendo de temática gay masculina en literatura colombiana: El fuego secreto, Al diablo la maldita primavera y El capítulo sobre sí mismo de Jaime Manrique en Maricones eminentes.

Anónimo dijo...

Encontré la novela en Panamericana, del centro internacional, era el último ejemplar, en realidad es una exelente obra, comparto lo dicho por alguien, que no puede uno parar de leer, pero al mismo tiempo quiciera que no avanzara tan rapido, fueron muchas las sonrrisas, las reflexiones y una que otra lagrima... en realidad es espectacular, quiciera leer mas obras de ese tema gay, si alguien tiene obras como "esperame en el cielo capitan" tengo para intercambio en prestamo varias obras... entre ellas por su puesto,, "UN BESO DE DICK"

Asdrúbal dijo...

Encontré el libro en Panamericana del centro internacional, solo quedaba un ejemplar, en realidad es una exelente obra, como alguien dijo, no puede uno parar de leer pero el mismo tiempo, no quiciera uno que avanzara,,, fueron muchas sonrrisas, reflexiones y una que otra lagrima,,, BUSCO NOVELAS DE ESA TEMATICA, SI ALGUIEN LE INTERESA TENGO VARIAS PARA INTERCAMBIO EN CALIDAD DE PRESTAMO,,,

Asdrúbal dijo...

Tengo...
LA NOCHE ES VIRGEN, NO SE LO CUANTES A NADIE Y POR SUPUESTO "UN BESO DE DICK"

chaly2 dijo...

Oigan no pude encontrar la novela!, En Amazon aparece agotada. El link no me funcionó....¿alguien la tiene en PDF o en word?, u otro link?, ya esculqué el de la CCM y nada. Por favor si alguien la tiene le recomiendo. No había leído esta reseña, no sé como se me pasó. INtgeresante debate y parece que mejor aun novela.

CHARLY DUARTE dijo...

Y QUE TAL AHORA LA PELICULA BASADA EN UN BESO DE DICK ? VA A SER MUCHO MAS POLEMICA MARAVILLOSA Y POETICA TODA UNA ODA A ESTA MARAVILLOSA OBRA DE FERNANDO MOLANO.